Seguidores

miércoles, 27 de julio de 2011

Hacen ya 20 años...


No necesito escribirte en una hoja en blanco, para luego pasarlo aquí, te sigo queriendo tanto que han pasado 20 años que tu cuerpo no habita mas aquí, y aun así, me siento triste y alegre aunque se que te perdí...

No tengo que dar explicaciones, por lo que antes escribí, si estoy alegre se debe a que tuve el mejor padre del mundo, y estoy triste porque ya no podemos andar juntos...

Te escribo desde aquí otra vez, ya lo hice una vez, pero nunca estaré conforme, la vida como la pintan, los padres agradecidos, le dan gracias a Dios, aunque tengan un hijo deforme...

Mi querido viejo, te siento a mi lado, solo tu cuerpo se marchó al espacio, hoy veo tu retrato y una sonrisa dibuja tu silueta, mi madre aun llora de pena, pero le alegran la vida sus y tus nietas...

Don Peña, solían decirte tus amigos, papa te digo yo, viejo te decía mi madre, y mis manos tiemblan de emoción...

Cada día que pasa, una nueva vida se renueva, tus consejos y tus pelas, me sirvieron de mucho, hoy llevo en mis espaldas un yugo parecido al tuyo, pero para mi es mi orgullo, que me comparen contigo, pues nunca nadie sera como usted, porque eres el mejor padre aunque tu cuerpo ya no este...


Te quiero mi querido viejo Peña (Dios te bendiga donde quieras que estés, EPD 08 Julio 1992)

Leonidas Peña.

Entre junio y noviembre….

En estos días lluviosos me recuesto en la ventana, alzo mi vista al cielo para ver la lluvia caer...
En mi cara parece que hay placer, pues una sonrisa sale sin querer, pero mi felicidad se borró ayer...
Ya hacen varios años, te fuiste por un año, y van mas de diez, me prometiste que volverías, que eran solo unos días, y no has cumplido con tu promesa, antes me gustaba la cerveza, hoy el amargo hace que me duela la cabeza...

Pues eras tu como fuente de agua cristalina, hoy no queda ni la tina, mucho menos esa fuente, que regaba entre las flores, agua bendita de ilusiones, se paralizaban nuestros corazones, cuando nos mirábamos de repente...

Hoy no se de ti, y parece que ese puente no tiene final, hoy tu recuerdo es mi pesar, que se renueva a cada instante, veo en ti, en otras caras tu sonrisa titubeante, que lleno mi corazón, esos ojos delirantes…

sábado, 16 de julio de 2011

Mi destino…


He esperado mucho tiempo para hablarte, he decidido hoy que debo declararme, que no soy uno mas de los chicos del colegio, hoy te enteraras que realmente yo te quiero…

Mi destino no esta escrito, voy caminando el camino que la vida me presenta, y aunque a veces estoy cansado, al final de la vía, estas tu, y eso me sustenta.


Para alcanzar tu corazón, soy capaz de cualquier cosa, de convertirme en un poeta, aunque los versos sean prosa…

Para alcanzar tu corazón, mis juanetes hoy me duelen no de caminar en vano, al final se que dormiré en tus brazos…

Para alcanzar tu corazón, he decidido hacer una promesa, si hoy no beso tu boca, mi destino se ira a la mierda…

Porque tanto, soy capaz, tanto he caminado, por ti fui, soy y seré, lo que sea, con tal de alcanzar tu corazón, soy capaz de colocarme un pañuelo en los ojos y agarrarte una guinea… Y déjame decirte que ese animal, no lo caza cualquiera…

sábado, 2 de julio de 2011

No se de ti…

No he vuelto a saber de ti, desapareciste de mi vida como los pollitos abandonan a la gallina, cuando alcanzan ser mayorcitos y las plumas le tapan el cuerpecito…

No he vuelto a verte ni en mis sueños, como los monos del zoológico, que aunque están risueños, realmente está fingiendo, sufren de una enfermedad humana parecida a la alopecia, que en vez de caérsele el pelo, se les llena la cabeza de hipocresía…

Realmente desapareciste y no te he vuelto a ver ni en las redes sociales, a menos que estés muerta, espero que no, porque si es así, prepárame un lugar al lado de tu osamenta…

No he vuelto a ver ni en mis recuerdos, hace tanto que te marchaste, me dejaste como hipopótamo en el estanque, que aunque este mojado, siento la garganta seca a cada instante…

Me pregunto, si te volveré a ver, como será nuestro encuentro, seria como las arañas viudas, que ansían su pareja, para aparearse, y cuando lo hacen, le succionan la sangre, mueren y no vuelven nunca jamás a juntarse, porque el pasa a otra vida, y ella sigue dejando huérfanos los mismos niños que ellos procrearon, ¡Que ironía!...